A pesar de su prolongado esfuerzo a reabrir el Ingenio Puruarán y asegurar el bienestar de los 36,000 habitantes de la región, para que continúe vivir de la producción de la caña y del azúcar, esta comunidad requiere inversiones indispensables en la fábrica. El poder laboral y disposición para trabajar están presentes, pero los obreros y cañeros de la comunidad carecen de recursos para las reparaciones esenciales. Unos de las calderas no están trabajando bien. Las masas que muelen la caña faltan de reparaciones para la extracción máxima de sacarosa de la caña. Al mínimo, seis de los 30 molinos requieren refaccionamiento. Un pedazo de para reparar un turbina de vapor tiene que ser importado. Los tubos de la fábrica están incrustados con depósitos y hay que limpiarlos par su eficiencia máxima. El consumo eléctrico se puede disminuir con la reparación de dos turbinas generadores; éstos tiene una capacidad de 700 kw y 2000 kw pero no están funcionando. También, el refaccionamiento a secciones claves del ingenio podría disminuir substancialmente el consumo del petróleo. Se necesita una inversión de $3,000,000 pesos (aproximadamente $316,000 dólares) para refaccionar la fábrica para la próxima zafra. La cooperativa y la comunidad busca apoyo de afuera para que el ingenio regrese a generar utilidades.
Un obrero quien se le perdió su empleo con
el cierre del ingenio en 1992 fue obligado a emigrar ilegalmente a los Estados
Unidos para apoyar a su familia. El se comparte estos pensamientos:
Aquí, nada más vivimos
del trabajo del ingenio y del campo. Si el gobierno de Salinas no hubiera
cerrado este ingenio, estuviéramos muy bien. Sino estamos muy mal
económicamente. La derrama de dinero se acabó con el cierre. Los niños tuvieron
que dejar la escuela, la ropa estaba rota, y tuvieron que migrar a los Estados
Unidos. Y sé el sufrimiento de estar afuera, de pasar la frontera ilegalmente.
Después del cierre, hubo presión, hubo alcoholismo--muchos obreros murieron por
el alcoholismo, por la presión, por la falta de esperanza. Hubo presión, hubo
alcoholismo--muchos obreros murieron por el alcoholismo, por la presión, por la
falta de esperanza.
El explica porque
participaba en la lucha para reabrir el ingenio y que su situación ha cambiado
algo con la reapertura del ingenio en 1998:
La comunidad tiene mucho
significado para mi porque aquí nacieron mis papás, aquí nacieron mis amigos,
aquí tengo mi esposa y mis hijos. Hubo años que tuvimos que cooperar trabajando
tiempo gratis, sin ningún sueldo. Ahora, con la reapertura, cada ocho días, el
día de pagar, hay alegría en el pueblo. Más que nada, Pascual también tuvieron
sus problemas para ser cooperativa. Vinieron y nos orientaban. Es una industria
muy eficaz--en sus obreros, su administración, y en su corazón, porque también
sufrían como estamos sufriendo nosotros. Para mi, ha significado de dar mucha
ayuda Pascual. Hay donde colocar todo la producción. Tenemos materia prima,
mano de obra, el producto en la bodega. Pascual absorbe la producción, evitando
la problemática de la cotización del precio del azúcar. Con informes por medio
de la tele, del radio, esperamos que alguien trajera recursos y inviertan para
ayudarnos.
La
Sociedad Cooperativa Trabajadores Pascual ofrece seguridad del mercado para la
cooperativa de Puruarán. La Sociedad Cooperativa Trabajadores del Ingenio
Puruarán ahora busca apoyo con refaccionar la fábrica para asegurar su éxito en
el futuro. Con la inversión de recursos por un inversionista con consciencia
social quien tenga interés en las cooperativas, este
ingenio puede ser productivo y redituable. Ahora, se necesita una inversión
de $3,000,000 pesos (aproximadamente $316,000 dólares) para refaccionar la
fábrica para la próxima zafra.